Por Carlos Hdez. Guerrero / enero de 2026.
En 1957, Albert Camus dió un breve disurso mientras recibío el Premio Nobel de Literatura. Algo de lo que considero es un mensaje cargado de absoluta certeza, de cierto grado de preocupación y necesario para colocar en la gente:
«Cada generación, sin duda, se cree destinada a rehacer el mundo. La mía sabe, sin embargo, que no lo rehará. Pero su tarea quizá sea aún más grande. Consiste en impedir que el mundo se deshaga».
He observado con gran preocupación y cierto grado de pesimismo, como el supuesto "diálogo" que se circuscribe en las redes sociales da para poco.
Inundado de grandes "opinocratas" conocedores del todo, abrazados hasta los huesos con sus filias y sus fobias. Bajo la sombra de los motores regenerativos de la llamada "inteligencia" artificial pretenden mostrarse como "héroes legítimos" de sus banderas colmadas de ísmos de extremos peligrosos que ponen en riesgo las verdaderas relaciones humanas.
No estamos tampoco en la mejor de las circunstancias para permanecer ajenos a lo que nos rodea, siendo un mundo conmocionado por tanta injusticia, pero sobre todo por la indiferencia.
¿Es la manifestación de lo que se piensa la mejor de las posturas?, y exhibirnos ante el público con frases e imágenes de nuestro actuar ¿no será una forma de vender y crear fama con el propósito de descargar cierto grado de frustraciones? Con seguridad, se podrá pensar que es mejor eso a permanecer callados. El precio de la libertad será siempre un camino cargado de tropiezos, porque finalmente es parte de lo que se busca. Libertad de prensamiento, si. Libertad para expresarlo, por supuesto.
Así que, no queda otra, y desde luego, está el otro lado, la libertad para elegir lo que leemos y con quien con relacionamos. Romper paradigmas es también romper con lo que hemos creído por mucho o poco tiempo, con tradiciones y dogmas, con amistades y grupos sociales.
Decía pues Camus "Impedir que el mundo se deshaga", entonces, ¿qué quiere decir esto?, "deshacer" implica la destrucción de algo que ya está hecho. Y yo creo en gran parte en esto. Porque finalmente hay cosas que al paso de la historia hemos logrado construir, dado que existía un propósito noble y costaron mucho, un costo del que muy pocos tenemos idea y actuamos deliberadamente ignorando tanto.
¿Qué estamos poniendo en riesgo para pensar que tenemos la responsabilidad de evitar que el mundo se deshaga?
Ud. que se da tiempo para leer a este otro "opinocrata", ¿qué piensa?

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